Las lesiones hepáticas complejas representan un desafío diagnóstico frecuente debido a la superposición de hallazgos en procesos infecciosos, inflamatorios y neoplásicos. Una interpretación adecuada requiere integrar los hallazgos por imágenes con el contexto clínico del paciente, los datos de laboratorio y la evolución clínica. El absceso hepático piogénico es una evolución clínica posible a desarrollar a desórdenes como el absceso, formación de quistes, fibrosis y disminución del componente líquido, adquiriendo un comportamiento que comparte características de imagen con diversas neoplasias hepáticas. La formación de tejido hipoatenuante secundaria con calcificación excepcional, dificulta principalmente en reportar aislados con hallazgos típicos de abscesos.
Presentar el caso de una lesión hepática compleja con apariencia pseudotumoral secundaria a absceso hepático organizado crónico asociado a fístula hepatocutánea, describiendo la aproximación radiológica sistemática para el diagnóstico diferencial.
Paciente: Femenina de 64 años. DM tipo 2 (metformina) y colecistectomía (2013). En 2023 se diagnosticó absceso hepático, drenado con fístula hepatocutánea, cultivos positivos para Actinomyces spicaorans y Paracnagunguna y Tichosporon asahii. Completó antibiótico, pero persistió drenaje por lesión cutánea en hipocondrio derecho manejada en cuidado por > 3 años.
Imágenes (23/02/2024): Diseña progresión, lesión (39 × TC), sat 0. 94%. Liquicardia + episodio convulsivo. Gases en hipocondrio derecho con drenaje purulento activo. Laboratorio: Hb 10.4 g/dl, PCR 12.3 mg/dl, CA19-9 50 U/ml, CEA y AFP normales. Cultivo de fístula: negativo. Derrame pleural derecho endermítico, ADA 0.7 U/L.
Ecografía: Lesión en segmento VI hipocecica, redondeada, hiperecoica, heterogénea ~78×63 mm, con ecos internos y refuerzo acústico posterior. Sin señal Doppler intrínseca (avascular).
TC con contraste (inicial): Lesión hipodensa multiloculada de 74×125 mm en segmentos V-VI del lóbulo hepático derecho, densidades 18-37 UH, realce periférico y septal. Sin calcificaciones ni componente sólido hipercaptante.
Drenaje percutáneo (18/03/2024): Punto de inflexión. Al colocar catéter no sale débito, quebrado, sin líquido contenido, sugerente tejido organizado sólido/fibroescleroso, no pus drenable. Sin fiebre y TC trifásica.
TC trifásica hepática: Lesión multiloculada ~74×125 mm (segmentos V-VI). Realce periférico y septal progresivo en fases portal y venosa. Sin hipervascularidad arterial ni lavado del contraste. Contenido central hipodenso en todas las fases. Hipermia del parénquima adyacente. Sin afectación capsular, dilatación biliar ni invasión vascular.
La integración clínico-imagenológica orientó el diagnóstico hacia absceso hepático organizado crónico. Se consideraron los siguientes diagnósticos diferenciales:
| Diagnóstico diferencial | A favor | En contra |
|---|---|---|
| Absceso hepático organizado crónico / neoplásico | Antecedente documentado, fístula persistente, realce periférico/septal, sin lavado, biopsia negativa. | Ausencia de drenaje expresado solo en formas organizadas. |
| Colangiocarcinoma intrahepático formador de masa | Realce progresivo en fases tardías (fibroso retráctil). | Sin restricción, negativ. en biopsia de fístula ni lavado vascular, evolución crónica inflamatoria. |
| Metástasis hepáticas hipovascular | Baja pendiente, áreas centrales hipodensas. | Sin neoplasia primaria conocida, lesión única, AFP/CA19-9 normales. |
| Pseudotumor inflamatorio hepático | Inflamación crónica, patrón variable de realce. | Antecedente de absceso + fístula, histología de proceso crónico organizado secundario. |
El absceso hepático crónico organizado puede adquirir comportamiento pseudotumoral que comparte hallazgos imagenológicos con neoplasias hepáticas, constituyendo un diagnóstico diferencial de alta relevancia clínica. El fracaso del drenaje percutáneo fue el punto de inflexión diagnóstico que reorientó el estudio. La ausencia de hipervascularidad arterial, de lavado del contraste, de restricción capsular y de invasión vascular, junto con el contexto clínico de infección crónica y fístula hepatocutánea persistente, orientaron hacia etiología benigna organizada. La correlación radio-clínica e histopatológica del proceso confirmaron una naturaleza inflamatoria crónica con necrosis ± infiltrado inflamatorio, confirmando el diagnóstico de proceso inflamatorio crónico organizado. Este caso ilustra cómo la radiología de lesiones hepáticas no neoplásicas puede mimetizar neoplasias de la evaluación sistemática multidisciplinaria en la caracterización de lesiones hepáticas complejas.
Ante el fracaso del drenaje percutáneo se realizó biopsia hepática guiada por imagen.
El análisis anatomopatológico evidenció fragmentos de tejido fibroso con áreas de necrosis y moderado infiltrado inflamatorio, compatible con absceso hepático organizado crónico. Este resultado fue concordante con los hallazgos radiológicos y el contexto clínico.
Se inició manejo antibiótico de amplio espectro ajustado al perfil microbiológico previo (2023), con evolución favorable de la fístula hepatocutánea.
La paciente presentó resolución clínica y mejoría en controles posteriores.
La paciente expresó alivio al conocer el diagnóstico definitivo y comprender que no se trataba de una neoplasia. Manifestó satisfacción por la coordinación entre los equipos de radiología, cirugía e infectología, y por la mejoría clínica alcanzada tras el tratamiento.